lunes, 3 de marzo de 2008

Introducción: Especial elecciones guasíbilis

Introduciendo

La candente actualidad electoral va a condicionar, por primera vez en la corta vida de guasíbilis, los contenidos de toda una semana de actividad bloguera. A partir de hoy y hasta el domingo, esta humilde bitácora virtual se sumará a la frenética actividad mediática que rodea al gran circo electoral español de 2008. Sin embargo, no va a ser la intención de este diminuto medio de comunicación contar las vicisitudes de la última semana de campaña electoral. Dejaremos que la prensa política sea la que hable de mítines, sondeos, promesas y candidatos.

La intención de este súbito especial guasíbilis es abordar una docena de asuntos de razonable carga política, independientemente de lo presentes que estén en los mensajes políticos de la campaña de cualquiera de los partidos o en las noticias de los grandes medios de comunicación, encargados de decirnos lo que pasa y lo que deja de pasar. Los temas elegidos tratarán de representar el abanico más amplio posible de inquietudes ciudadanas y vicisitudes electorales de cualquier campaña en estado demócrata y liberal cualquiera del siglo XXI; a saber: los partidos políticos, la educación, la alimentación, la inmigración, el trabajo, el poder, los nacionalismos, la política internacional, los líderes, la cultura y los medios de comunicación.

El Roto, sentido común hecho viñeta.

Imparcialidad

Hay veces que, sin saber ni cómo, llego a recordar vagamente las palabras de alguno de los muchos profesores que intentaron enseñarme cosas en la facultad. Uno de ellos defendía, por ejemplo, que no existe la información objetiva, porque el proceso informativo está irremisiblemente controlado por individuos con un criterio, evidentemente, subjetivo. La misión del periodista no debería ser la objetividad, porque ésta es imposible; sino la imparcialidad. Ésta queda definida por la Real Academica como la “falta de designio anticipado o de prevención en favor o en contra de alguien o algo, que permite juzgar o proceder con rectitud”. Y, en un contexto periodístico, podría ir perfectamente de la mano de otros conceptos clave como pluralidad (recuerden el caso de la BBC), independencia u honestidad.

Guasíbilis asegura subjetividad a raudales en los siguientes siete días de información. Sin embargo, el que esto escribe también quisiera que se notara su intención plural, independiente y honesta. Guasíbilis no aconseja, promociona o publicita el voto por ningún partido. De hecho, la opción electoral que tome cada uno de los lectores, ya sea la abstención, el voto en blanco, nulo o a cualquiera de los partidos que se presenten, es escrupulosamente respetada por un servidor, que en esto de política no se atrevería a dar lecciones de ningún tipo. El objetivo último es el de establecer un foro de debate guasi entre todos los lectores con ganas de dar su opinión y, cómo no, reseñar películas, cómics, libros, televisión...


Odio neutral.

Neutralidad

“¿Qué lleva a un hombre a volverse neutral? ¿Ansias de oro? ¿De poder? ¿O simplemente, su corazón al nacer ya rebosa neutralidad?”.

Zapp Brannigan, en su tono más desdeñoso

Hace poco, leía en los comentarios de uno de los muchos post políticos que se pueden encontrar estos días en la blogosfera, una muy interesante apreciación del señor Mycroft Barret: “Es la duda del escéptico insatisfecho con todos lo que es más amenazante, más extraño. Como decía Lord Byron, no perteneciendo a ningún partido conseguiré irritarlos a todos”. En estas dos sentencias, Mr Barret sintetizaba la que considero una de las claves políticas del momento.

Como a Zapp Branigan que odia “a estos malditos neutrales”, porque “con los enemigos uno sabe a qué atenerse, pero con los neutrales no hay modo”; a muchos votantes convencidos de tal o cual partido les resulta más enervante la equidistancia, que la firme adscripción a unas siglas (aunque se traten de las contrarias). Al fin y al cabo, PP y PSOE juegan al mismo juego. Ellos dictan las normas del juego democrático, como ocurre con los debates televisados como el de esta noche (en los ni los periodistas , ni el resto de partidos con representación parlamentaria, o sin ella, pintan nada).

Sin embargo, no serán los forofos de uno ni de otro partido los que otorguen la victoria electoral. Uno de los argumentos más manoseados en estos días electorales es la importancia del voto de los indecisos para desequilibrar la balanza. Los que no saben a qué partido votar o si levantarse siquiera el domingo de la cama para meter un papel en una urna son los que podrían decidir el rumbo político de nuestro Estado durante los siguientes cuatro años.

Si guasíbilis no puede ser imparcial, plural, independiente u honesto; que por lo menos sea neutral, indeciso y, por lo tanto, molesto.

Únete al especial elecciones guasíbilis y molesta con nosotros.
Próximo post: los partidos políticos


3 comentarios:

Mycroft dijo...

Y yo que pensaba que en el tute que me llevo con Overlord no había espectadores.
Me gusta hacerle rabiar, es más divertido que el último debate electoral en cualquier caso...
Honrado de pertenecer al club de la neutralidad, en micronesia forjaremos una alianza guasabilisera!

Anónimo dijo...

De acuerdo, molestemos pues. Ke tengo la cabeza como una urna con tanta información maniática, y todo para qué? para seguir igual de perdida en este sinvivir que es la política. Supongo que, como tantos otros, engroso esa arma tan potente que es la lista de los indecisos. Lo asumo, aunque no me uno a la neutralidad que para mi tienen más peligro esos "neutrones" que cualquier enenmigo declarado, mucha razón tenía Branigan.
En fin seguiré atenta al especial elecciones guasíbilis a ver si veo la luz al final del túnel electoral.
HAsta entonces, haremos vivas a la banda.
guasibesos!

lutxo dijo...

Señor Mycroft, cualquier alianza con Micronesia se recibe con mucho orgullo en esta casa. Su debate con el señor Overlord, por cierto, es mucho más divertido e interesante que el de Rajoy y ZP.

Señorita Anónima: bienvenida a este blog. Tenga cuidado, porque en los próximos días se intentará rebosar de neutralidad a los corazones de todos nuestros lectores.

Un saludo y gracias por sus comentarios!